El es , el Mayor General FAP. Martín Alberto Davelouis Sánchez.
«….., en mi condición de director del Hospital Central FAP (HOSPI), deseo proporcionarle algunos alcances del trabajo que se viene haciendo en el Hospital Central FAP para hacer frente a la pandemia, así como la situación de los pacientes.
Como es de su conocimiento, el 11 MAR se decretó la emergencia sanitaria por la pandemia debido al COVID 19. Para ese entonces, la Fuerza Aérea había realizado diversas acciones con el fin de estar preparados para combatir este mal, especialmente en el área de salud. El HOSPI, como todos los hospitales y clínicas privadas no estaban preparados, sobre todo en su infraestructura, por lo que hubo que dividir : el área COVID y el área NO COVID. Eso significó que se tenga que hacer trabajos de infraestructura para que se tenga dos emergencias, 02 trauma shock, pisos COVID y NO COVID, 02 UCI y diferentes servicios de apoyo a cada área; es decir, hay dos hospitales dentro de uno mismo.
Recordemos que el Hospital Central este año ha cumplido 50 años de su creación, por lo que por su antiguedad tiene muchas limitaciones en cuanto a su infraestructura. Asimismo, es el único Hospital FAP de nivel III que brinda atención contra el COVID 19. Sin embargo, esto no ha sido un obstáculo para poner operativo todo el sistema de oxígeno empotrado de todas las camas disponibles (290 camas COVID y NO COVID); el esfuetzo estuvo orientado a incrementar la capacidad de hospitalización, por lo que se realizaron trabajos de gasfitería, electricidad, reparación camas clínicas y mecánicas y equipos biomédicos. Del mismo modo, se adecuaron las áreas de acuerdo a los protocolos de bioseguridad. En cuanto al personal, debido al Decreto Supremo del Gobierno de exceptuar del servicio a las personas mayores de 65 años y con comorbilidades debido a la vulnerabilidad frente a este virus, el HOSPI perdió el 30 % de su personal de salud, lo que obligó a que se realicen contrataciones de médicos y enfermeras especialistas en UCI y emergencias, así como enfermeras y técnicas de enfermeía, farmacia, laboratorio, radiología, nutrición, etc; sin embargo, debido a la demanda de este personal a nivel nacional por otros centros de salud, en especial del MINSA y Essalud, no ha sido posible completar los efectivos requeridos. Han pasado casi cinco meses desde el inicio de la pandemia, lo que ha significado que a la fecha aprox. un 25% del personal de salud se hayan contagiado con el COVID 19. Muchos de ellos se reincorporan a sus labores como mínimo después de 30 días desde el inicio de la enfermedad, otros demora más y algunos ya no retornan por haber sido pacientes moderados o severos, lo que les impide realizar labores asistenciales en áreas COVID. En cuanto a la medicinas, el HOSPI se encuentra abastecido con los medicamentos que están considerados dentro del esquema de tratamiento para el COVID 19; es cierto, que en algunos momentos no se ha tenido algunos medicamentos por un desabastecimiento a nivel nacional, eso no ha significado que los pacientes queden desatendidos, o se ponga en riesgo su vida, porque se le ha suministrado otros medicamentos como alternativa; hay algunos familiares que por voluntad propia y en coordinación con el médico tratante han conseguido algunas medicinas en las farmacias de la localidad o en provincia. Es bueno precisar que las compras de medicamentos los hace el Servicio de Sanidad directamente a los laboratorios y a través de procesos. En cuanto a los fallecidos, es necesario tener presente que la población de afiliados al Sistema de Salud FAP son aprox. 50,000 personas entre titulares y familiares, de los cuales el 25.8% son adultos mayores. Como es de conocimiento público está pandemia es mortal, y ataca de manera severa principalmente a los adultos mayores y a los pacientes con comorbilidades. De acuerdo a las últimas noticias el Perú es el país más afectado en el mundo por la pandemia en relación al número de habitantes, por lo que el número de fallecidos está dentro de las estadísticas previstas. A la fecha se han atendido más de 8,000 pacientes por emergencia COVID, de los cuales se han internado más de 700, de ellos la mayoría ha salido de alta. Paralelamente a la tarea prioritaria del hospital como es combatir la pandemia, se realizan otras actividades como el reparto de medicinas a pacientes crónicos, telemedicina, brigadas geriátricas, oncológica y COVID, entre otras actividades, las cuales demandan muchos recursos logísticos, en especial recursos humanos, que como ya se ha mencionado son limitados. Como sabemos estamos en un Estado de Emergencia y el Hospital Central no es ajeno a esta situación, a pesar de eso la Institución y en especial el personal del hospital están haciendo su mayor esfuerzo por darnos el mejor servicio que pese a las limitaciones antes mencionadas se vienen dando con cierta normalidad. A Dios gracias contamos con un Sistema de Salud que está respondiendo a las necesidades que demanda esta pandemia. Es importante recordar lo manifestado por los más destacados especialistas en salud, que no hay un único esquema de tratamiento que cure la enfermedad, por cuanto esta se comporta de diferente manera en cada persona, los medicamentos y las atenciones de salud que recibimos es para sobrellevarla, al final dependerá de la respuesta de nuestro sistema inmunológico, por lo que se les recomienda que extremen aún más las medidas de bioseguridad.

